El mundo ansía un Obama sincero

Opinión: 29/03/2016

El mundo ansía un Obama sincero

Autor: Nicaragua905

Lo de Cuba fue algo histórico, definitivamente. Vivimos momentos que cambian el rumbo de las cosas y ojalá lo hagan.

Pero debemos analizar con calma lo que sucede.

Obama pidió “dejar atrás” los “viejos debates” entre su país y Latinoamérica y, en su lugar, construir “conexiones más dinámicas” entre los jóvenes de todo el continente.

Pero el mundo le pide a él que Estados Unidos “deje atrás” sus “viejas costumbres”.

El planeta ya no quiere guerras; quiere agua y comida. Abrigo para los que van a resentir el deshielo y sombra para los que temerán el cáncer de piel como nunca lo hicieron en sus vidas.

La Tierra necesita líderes que luchen contra la pobreza y que rápidamente eliminen los protocolos que obligan a mantener en pie las “clases socioeconómicas”.

El mundo urge personas que prioricen las políticas de inclusión y que derriben las barreras culturales y racistas.

Esas “viejas costumbres” son las que deben dejarse atrás y no cohibir a los gobiernos que continúan cuestionando a esas potencias que han ensombrecido al planeta.

El mundo necesita sinceridad, honestidad, limpieza de actitudes y compasión.

La visita de Obama a la isla llevó béisbol y alegría y todos ansiamos un Obama sincero; que imponga entre los suyos el respeto hacia Latinoamérica, y que ese ejemplo se replique en el resto del mundo.

Durante los debates de los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos, solamente el senador demócrata Bernie Sanders ha encendido una luz de esperanza para el mundo; mencionando que en sus visitas a la Unión Soviética en 1988, a Nicaragua en 1985 y a Cuba en 1989 confirmó que las revoluciones estaban vivas y que tenían razón de ser.

Por supuesto que esto no hace al latinoamericano “irse de boca” para apoyar totalmente a Sanders frente a candidatos como Donald Trump, quien ha desnudado el sentir de muchos estadounidenses, de confrontación y discriminación.

También ansiamos un Sanders sincero, todos los candidatos deberían ser así para que se piense en un mundo con un líder de una nación tan poderosa que piense más en raciones de comida, en lugar de armas cada vez más dañinas.

Si Obama pide “dejar atrás” esos debates. Entonces que Estados Unidos libere a todos los prisioneros políticos cubanos, que cierre Guantánamo, que fomente el deporte en Cuba y en todas las naciones latinoamericanas, que envíe ayuda a organizaciones transparentes para que ayuden a esos países, que retire sus tropas de todas las zonas de ocupación en todos los continentes, que frene la desigualdad en su propio país, y que apoye a un candidato que comprenda que el mundo ya no avanza con petróleo, sino con supervivencia y solidaridad.

Así los debates serán de su agrado, cuando sus homólogos le feliciten y le den la bienvenida en sus países. Cuando haya paz en el mundo. Cuando sus visitas no coincidan con ataques terroristas en Europa ni posteriores contraataques contra las naciones árabes.

Ya Obama dio un buen paso; y esperemos que sea sincero; por el bien de todos.