El falso testimonio de la “crisis política” de Nicaragua

Opinión: 04/04/2016

El falso testimonio de la “crisis política” de Nicaragua

Autor: Nicaragua905

Edwin Sánchez

I

La insistencia de que en Nicaragua hay una “crisis política”, martillada por la menguada minoría conservadora y sus expresiones “independientes”, es otra forma de imponer su falso testimonio para oscurecer la luz natural de la verdad.

Si fuera cierto lo de la “crisis” –disculpando a unos por ahí que conociendo la Biblia “no saben lo que dicen”– cómo se explica que con todas las libertades del mundo se hayan desarrollado nada menos que mil 526 procesiones durante Semana Santa. Y esto sin incluir las vigilias, campañas y cultos evangelísticos de creyentes que jamás tolerarían una alianza con el “padre de la mentira” (Juan 8:44).

Para la Real Academia Española, Procesión es: “Acto de ir ordenadamente de un lugar a otro muchas personas con algún fin público y solemne, frecuentemente religioso”.

¿Cómo puede haber solemnidad en medio de la “crisis”, si los dos conceptos se contraponen? Veamos sus significados:

Solemne: “Celebrado o hecho públicamente con pompa o ceremonias extraordinarias. Exequias, procesión, junta, audiencia solemne”.

Crisis: “Situación mala o difícil. Un equipo en crisis”. “Situación política en que uno o más miembros del Gobierno han dimitido o han sido destituidos. Crisis ministerial”.

O se celebra uno o se sufre el otro. Es el caso de cualquier individuo: o está contento o está amargado; sano o enfermo. Ningún médico diagnosticará a su paciente: “Usted tiene medio Zika y un cuarto de Chikungunya”.

Bajo la ilógica derechista, el casi millón de fieles en solemne devoción –reflejo del espíritu de armonía– no son nada frente a las escasas 70 o menos personas que “mágicamente”, por protestar contra el tribunal electoral, se convierten en el “pueblo de Nicaragua en crisis”. Maravillas de la alquimia mediática.

II

La Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, informó que tres millones 175 mil 617 ciudadanos “se movilizaron en todo el país de un lado a otro” en Semana Santa.

Si más de la mitad de los habitantes disfrutó de su patria, ¿cómo embutir Nicaragua en este concepto de Crisis Política?:

“Algunos factores claves en toda crisis política son los acontecimientos político-sociales que tienen lugar como síntoma de los conflictos y tensiones acumuladas: las huelgas, las protestas públicas, las movilizaciones populares o la renuncia de altos funcionarios del gobierno, son algunas de las señales de que un país o una sociedad comienza a transitar el proceso coyuntural de una crisis. La crisis política será, pues, el momento en el que se sintetizan y detonan las tensiones y conflictos que se encontraban latentes en una sociedad”. (Crisis Política (s/f.). En Significados.com. Disponible en:http://www.significados.com/Crisis-política)

III

Las únicas movilizaciones populares que se han producido hasta ahora son las que se vivieron en la Semana Mayor: nada menos que 2 millones 218 mil 870 personas, de los 6 millones de habitantes del país, visitaron 652 balnearios.

Para los que repiten sin procesar el discurso derechista, es válido preguntarles: ¿desde cuándo las playas, riberas, pozas, parques nacionales, senderos, saltos, ríos, lagos… se convirtieron en escenarios de la “profunda crisis que vive el pueblo”?

Deberían saber que “Una crisis política, por último, es la situación de conflicto que amenaza la continuidad de un gobierno: ‘La renuncia de tres ministros ha producido una gran crisis política en Argentina’” (Definición. de Wordpress).

Si alguien desconfía de los “datos oficiales” sobre las multitudes movilizadas –que también coinciden con los informes de las cámaras de turismo, de comercio, etc., pues son reales– difícil les será negar la copiosa y extraordinaria presencia de vacacionistas en diversos lugares que batió todos los records, tanto que produjo lo más cercano a una “crisis”, comillas incluidas: San Juan del Sur.

Lamentablemente, algunas personas afectaron ese espacio en detrimento de la espléndida bahía y sus veraneantes, al no atender las recomendaciones sanitarias de las autoridades.

IV

Las crisis sin comillas tienen una inevitable repercusión que por más que se pretenda ignorar, se siente en la sociedad: la economía.

Así de grande es, pues, la “crisis”: Leonardo Torres, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística, Cantur, afirmó a medios locales que “Antes de la Semana Santa ya se había vendido todo lo que es Tola, San Juan del Sur, la isla de Ometepe y Granada. Los hoteles se saturaron…”.

La “crisis” fue en aumento: de las 45 filiales de la Cámara, muchos negocios agotaron sus inventarios que tenían preparados y contrataron más personal para hacerle frente a la Semana Santa.

“Creo que la afluencia de personas en los balnearios nos llevó casi a los US$70 millones en Semana Santa”, dijo Torres, satisfecho de esta peculiar “crisis”. Calculaban US$60 millones en ventas.

La “crisis” en tierra firme llegó al mercado más grande de Centroamérica, sensible termómetro de la economía cotidiana: El Oriental. Las diarias movilizaciones populares sumaron 120 mil almas, en una manifestación colosal de la tranquilidad nicaragüense.

¿Dónde calza esta verdad nacional con el concepto de Crisis Política del Diccionario del Uso del Español de María Moliner? “Situación política de un país cuando ha dimitido un gobierno, y todavía no se ha nombrado otro, o del gobierno cuando ha dimitido alguno de sus miembros”. “En lenguaje corriente, cambio total o parcial de un gobierno”.

La doctora Claribel de Castro Sánchez, del Instituto Universitario de Investigación sobre Seguridad Interior, Madrid al hacer referencia a ese y otro texto, señala que “podemos entender que una crisis corresponde, en esencia, a una situación complicada, a una dificultad”.

“Por otra parte, si atendemos a la naturaleza de la crisis, ésta puede ser: 1. Crisis Política: de resolución compleja, suele tener los efectos más desestabilizadores y perjudiciales para las sociedades que la sufren (golpe de Estado)…”.

Una cosa son las serias crisis de la oposición: de credibilidad, de confianza, de liderazgo, de la soledad de sus “coaliciones”, aparte de las crisis existenciales conexas, y otra la vida real de Nicaragua, contada a los medios desde los pequeños y medianos negocios aglutinados en Cantur:

“Hace cinco o seis años el turismo interno no tenía tanto empuje como en la actualidad. No circulaban ni un millón de personas”.

Un detalle pinta todo el paisaje de la paz: los mercados fueron colmados, como nunca antes, por quienes buscaban ropa y calzado de verano.

Primera “crisis” en el mundo donde la gente sale a lucir los alegres tonos de la temporada.