El Comandante y el Rabino

Opinión: 07/04/2016

El Comandante y el Rabino

Autor: JhonnyNicaragua

I

De la abundancia del corazón, habla la boca. Así lo dice el Gran Rabí de Nazaret. Y es lo que se vio y escuchó en el encuentro entre el comandante Daniel Ortega, Presidente de Nicaragua, y el rabino Yechiel Zayde, de la Rebbe de Biala Shelit´a para Latinoamérica.

Elevación del espíritu o Nuevos Tiempos. El Shalom del Eterno fue la base en la arquitectura de este diálogo, no monólogo, entre el Comandante y la delegación del Rabino. Paz expuesta en un ambiente de hermandad, dibujado en los semblantes de los reunidos en el despacho del Presidente.

Confirma Pablo: “¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” (Romanos 10:15).

Puede que alguno solo “mire” una visita de “religiosos”, mas reconocer, desde la humildad, que el Omnipotente hizo el Universo y nosotros solo somos sus criaturas, es un acto que nos distingue de los muertos en vida.

“Escuchar los sonidos de la Naturaleza, la música de la Naturaleza, lo lleva a uno a compenetrarse qué somos, de dónde venimos, y quién está como el Creador de todo esto”, dijo el Presidente de Nicaragua.

Procurar la convivencia pacífica no es ser “religioso”, mucho menos lo es atizar el fuego de la discordia en nombre de Dios: promover la concordia es la virtud que el Altísimo entregó a la humanidad. Tal potestad, con la complaciente ayuda del Bajísimo, fue sustituida por las bajezas del alma. Gracias a Dios nos la restaura… y cada enviado, en los hermosos pasos de Él, adelanta el Sermón de la Montaña.

He aquí, sin embargo, que el rabino Yechiel no vino a un país inestable, convulsionado, escenario de contiendas y bandos en pugna, es decir, hundido en una “crisis política” como unos pocos mal dicen. Él vino a una Nicaragua que anda en rutas de armonía y prosperidad, y no es que se haya alcanzado la meta en temas sociales y económicos: por eso se habla de caminos… 
El reverendo Guillermo Osorno –en la plomada de Génesis 12:3, hay que reconocerlo– bien dijo: “Yo les explicaba a ellos parte de la Historia del país, todo lo que hemos pasado, las luchas y cómo Dios te ha venido usando a ti, a la Compañera Rosario, y el cambio que el país ha tenido, que nunca hemos alcanzado los niveles económicos y el estatus que Nicaragua tiene hoy en día”.

Empero, en la chatura política –esfera es algo superior– en que se encuadran algunas gentes, el odio nubla la visión. No ven nada bueno; todo les amarga y cuando ese mal sentimiento se acumula su única salida es a través de la desavenencia, la manipulación, la infamia y la distorsión para intentar descomponer la imagen de Nicaragua. De nuevo, de la abundancia del corazón habla la boca.

El Shalom es la paz completa con Dios: salud física y espiritual, bienestar en todos los órdenes de la existencia, reconciliación, victorias; Él en el control, suple nuestra plenitud. Con esa paz integral, se aprecia mejor la realidad: “He estado por su Nicaragua y he encontrado una ciudad con mucha prosperidad, en cierta forma creciente”, constató el rabino, quien dio también este testimonio: “porque usted es un hombre que tiene un corazón muy noble, y su corazón es muy receptor”.

En el campo, y las áreas urbanas, el representante hebreo comprobó lo que algunos encumbrados, teniendo ojos para ver, no ven: “…me gusta todo lo que están haciendo, está precioso, se ve bien bonito todo”, lo cual resumió con admiración al contrastarlo con el pasado: “Es algo impresionante cómo una nación puede seguir adelante”

II

Es sorprendente cómo opera el Espíritu cuando se pronuncia a través de la Historia. El general Augusto César Sandino confió a José Román, en 1933, que las grandes responsabilidades “le abren a uno un sentido extra mediante el cual todas las cosas adquieren una nueva dimensión y la capacidad de juicio es más serena”.

Hablando de su lucha, reveló algo que es imperceptible para el espíritu mundano: “La quietud y la inmensa soledad de quien ya no tiene a quién recurrir para tomar las decisiones que tienen que tomarse, le ponen en contacto con algo más allá de su propio ser, ¡Más Allá de todo lo humano!”.

No sabemos si el rabino Yechiel leyó sobre esa conexión de Sandino con otra dimensión, pero se enlaza al consejo ofrecido al comandante Daniel: “Cuando usted, señor Presidente, tiene que hacer decisiones tiene que conectarse, porque el Eterno necesita conectarse con usted. Usted debe ser un Líder de Oración. Cualquier cosa que usted diga, eso es, y eso afecta a una Nación, con todo respeto, usted lo sabe, y es muy fuerte esa carga... ¡es muy fuerte! Pero Él está para usted”.

III

“Orad por la paz de Jerusalén, sean prosperados los que te aman”. El Jefe de Estado razonó: “el Pueblo de Nicaragua es un Pueblo amante de la Paz, por lo tanto somos un Pueblo que amamos al Pueblo de Israel. Es decir, los aspectos formales entran en otro campo, en otro ámbito. Nosotros amamos al Pueblo de Israel como amamos al Pueblo Palestino, como amamos a todos los Pueblos del Planeta. Es lo que manda Dios: ‘Amarnos los unos a los otros’”.

Quedan, pues, pendientes “los aspectos formales”, restablecer las relaciones con Israel. Al fin y al cabo, algunos pastores por indiferencia o por su Teología del Reemplazo, se consideran la “verdadera Israel (espiritual)”. Que de nada les vale ser descendientes de Abraham, Isaac y Jacob, si no acepten a Jesús como su salvador, como si se tratara de cumplir un simple trámite. ¿Una evidencia? Solo unos cuantos protestaron en 2009 por la destrucción que unos vándalos ejecutaron contra una sencilla representación judía.

No se puede esperar que “el mundo seglar” avance más que los que se creen “los llamados”. No obstante, Dios sabe lo que hace porque, como dijo Yechiel Zayde en su mensaje al pueblo de nuestra nación: “Nicaragua está en el Plan y el Propósito del Creador de todas las cosas”.

El rabino fue muy coherente en su planteamiento. Solicitando apenas la restitución de aquel monumento tan modesto que ni se notaba, ubicado del paso a desnivel de la Rotonda 300 metros al Oeste, visionó abiertamente: “El Presidente Ortega es como el cerebro que Dios está trabajando en este país”.

La paz no es un bien exclusivo del Cielo. Dios la aterriza donde están sus verdaderos líderes.