Actos de paz revelan a los hijos de Dios, no el monopolio de la Fe

Opinión: 14/04/2016

Actos de paz revelan a los hijos de Dios, no el monopolio de la Fe

Autor: Nicaragua905

Edwin Sánchez

Los mismos que se presentan como campeones de la democracia, del pluralismo y del respeto al derecho, son los que creen en el monopolio de la Fe, la propiedad de la verdad y la imposición de su pensamiento elitista como el único que debe ser no solo aceptado, sino dócilmente reproducido.

Sin duda, hay agentes de la oscuridad que presentándose como la luz, tratan de distorsionar sistemáticamente la realidad de Nicaragua y reciclar la imagen de sus peores días.

Creyéndose los paladines de la justicia, son los que lanzan la primera piedra del prejuicio en nombre de un Dios que no ha escogido a alguien en especial para manifestar ni su voz ni su sentencia.

Si en los 80 el gobierno de la Dirección Nacional se declaraba colegiadamente incrédula, era una “barbaridad”, porque “nuestro pueblo es tradicionalmente cristiano”. Ahora que el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional asume el cristianismo, despotrican e imputan –contradiciendo su discurso de que “no hay libertad de expresión”–: es un “abuso de los símbolos”, “manipulación”, “populismo”, “clientelismo”, etc.

Cualquiera puede cuestionar los lemas, pero no los hechos y su modelo transparente de solidaridad. Ahí están los programas sociales. El Banco Mundial reconoció que Nicaragua “ha reducido la pobreza de forma muy sustancial”, aunque falta mucho por andar.

“…Nicaragua desde nuestro punto de vista es uno de los países que mejor ejecuta proyectos en América Latina, ofrece una gran tasa de retorno y un gran impacto sobre la pobreza y grandes beneficios para mujeres”, señaló el director del BM, Luis Constantino, con la fuerza de las evidencias que desmienten las acusaciones del mismo medio opositor que lo abordó.

Nicaragua también ha demostrado que es un formidable socio de la paz. Tanto en las Naciones Unidas como en los foros hemisféricos y regionales, Nicaragua ha dado muestras de su militancia a favor de los cauces pacíficos, privilegiando las instancias internacionales para impedir el mortífero desborde de los conflictos.

Debemos recordar que el cristianismo no comienza en un altar y termina en un atrio. Y que solventes guías cristianos se pueden encontrar tanto en la Iglesia Evangélica como en la Católica, pero también hay óptimas formas de identificar, lejos de lo religioso, lo más próximo a Dios.

No existe el monopolio de la fe como tampoco la verdad cuenta con inmaculados propietarios. Pronunciarse por la paz, rehuir a la arrogancia y que el alma de la palabra calle y le gane las calles a las armas, es una de las enseñanzas del Sermón de la Montaña: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.

Es bueno comprender que ser un pacificador es signo de pertenencia a la familia de Dios, en la condición más amorosa: el acto de la paz revela a un hijo de Dios.

Está bien claro que los profetas de las Sagradas Escrituras no siempre se llevaron bien con el sacerdocio oficial, al punto que evitaron bendecir las burocracias religiosas por sentido común: no salvaban, apedreaban. ¿Quién tiene los sellos de Dios para justificar o lapidar? Jesús dio la solución: “Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.

Por sus frutos…

Quien levante la bandera de la paz, que los problemas no desemboquen en enfrentamientos, en terrorismo, o en mayor contaminación de la Tierra, necesariamente es un pacificador.

El Sermón de Jesús no es una filosofía hueca: enfoca lo que a Dios le interesa en el aquí y el ahora, pues “Por sus frutos los conoceréis”.
Cuando Nicaragua recurre a organismos como la Corte Internacional de Justicia para dirimir los diferendos territoriales, es una demostración palpable de que no es el uso de la fuerza la que debe determinar las relaciones entre las naciones, sino el derecho.

Cuando el presidente Ortega se ha reunido con sus homólogos Juan Orlando Hernández, de Honduras, y Salvador Sánchez Cerén, de El Salvador, ha insistido en que el Golfo de Fonseca sea un área de paz.

El FSLN ha expuesto su rechazo al terrorismo. Aun en aquellos tiempos cuando el dirigente sandinista públicamente no había declarado su conversión cristiana, la paz no era una táctica, sino una práctica.

Un informe de El País, fechado en Madrid el 28 enero de 1988, difundió: “El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, condenó ayer tajantemente toda forma de terrorismo, y afirmó que en España no tiene cabida la violencia de ETA”.

La confesión cristiana del liderazgo sandinista, sin duda es un parteaguas en la historia del FSLN que cierra un ciclo y abre uno superior, tanto que ha logrado atraer a cantidades de nicaragüenses de todos los sectores, que han conocido los frutos y comprobado los cambios.

Rosario lo ha dicho: “Nosotros en Nicaragua tenemos el privilegio de la Fe, de la Devoción, y nos unimos en Oración pidiendo más Protección, más Bendición, y sobre todo, más unidad de todas las familias nicaragüenses. Para seguir creciendo, y seguir adelante...”.

Y no es que no hallan malas actitudes de algunos funcionarios. Desde el mismo momento que dañan los esfuerzos de “¡Seguir cambiando Nicaragua, todos juntos! Y seguir confiando en Dios, todos los días”, deben ser sancionados.

Nada es casual, todo es causal. El Centro de Noticias de la ONU informó: “Gracias a Nicaragua entrará en vigor el próximo 8 de mayo un acuerdo de seguridad nuclear que reducirá el riesgo de un ataque terrorista contra las centrales y hará más difícil traficar con material nuclear”.

Se trata de la Enmienda a la Convención sobre la Protección Física de los Materiales Nucleares, elaborada en 2005.

El voto clave de Nicaragua, entregado por Hernán Estrada Román, al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Yukiya Amano, es una buena nueva para la humanidad amenazada por la acumulación de arsenales.

El espíritu del Gobierno Sandinista quedó bien claro con esta trascendental decisión. El director del OIEA lo expuso: “ayudará a reducir el riesgo de un ataque terrorista con material nuclear, que podría tener consecuencias catastróficas”.

Apenas habían transcurrido cuatro días desde que el rabino Yechiel Zayde diera este mensaje, durante su encuentro con el presidente Ortega: “Nicaragua está en el Plan y el Propósito del Creador de todas las cosas”.