La oposición se avienta a la quema de sus últimos cartuchos

Opinión: 12/05/2016

La oposición se avienta a la quema de sus últimos cartuchos

Autor: Nicaragua905

Erick Ruiz José

La Oposición de Nicaragua ya no puede decir que el escenario es tenebroso para ellos. Faltando algunos meses para la elección de noviembre, ya tienen rayado su cuadro y las esperanzas son, nuevamente, de continuar existiendo a través de sus bancadas en la Asamblea Nacional.

En los recientes lustros se ha notado una oposición atomizada en todos los sentidos. Sus papeles han sido los de “extras” de Hollywood y no tienen alguna nota alta que haga que los votantes piensen ni siquiera de última hora en darles un ápice de confianza.

Como parte fundamental de la democracia, sin embargo, tienen derecho al análisis. Y el escenario, como decíamos al inicio, ya no es tan malo porque no les trae sorpresas. Las encuestas lo ratifican y sus actuaciones lejanas a la profesionalización de la política los separan más de la aceptación popular.

DE DESCALABRO EN DESCALABRO

La Oposición llega a un nuevo comicio con el desgaste que, comúnmente, debe atañer solo a los partidos de gobierno. Al contrario, su credibilidad no alcanza ni el 10 % de la popularidad entre los electores y su única opción es ir a la quema de sus últimos cartuchos para no perder representatividad en el Poder Legislativo.

El más reciente descalabro es la renuncia presentada por el diputado liberal Pablo Ortez, que reconoció sus agresiones imperdonables contra los bosques de Nueva Segovia; en una franca evidencia de que lo mismo por lo que el PLI acusa al partido de gobierno es precisamente lo que ellos hacen arropándose en su inmunidad.

Más tarde, el mismo 11 de mayo de 2016, se anuncia a través de La Prensa que el candidato presidencial del PLI es el doctor Luis Callejas; más conocido como el “activista” que publicó fotos erróneas en las manifestaciones de los miércoles, haciendo que el medio de comunicación mencionado publicara un “mea culpa” por atentar contra la libertad de información de los nicaragüenses.

El descalabro anterior a estos dos se da días antes, cuando Fabio Gadea Mantilla rechaza la propuesta de competir de nuevo a las presidenciales. Una sabia decisión de un empresario de comunicación que seguramente no está a la altura de un kilometraje de campaña como el que tendría que realizar. Si en 2011 no mostraba señales de resistir, en 2016 las cosas deben estar mucho peor.

Al mismo tiempo, el reverendo Saturnino Cerrato ha declinado sus aspiraciones. Creó un partido político que fue certificado por el Consejo Supremo Electoral y ante las enormes faltas de cohesión de los partidos de oposición no tuvo más remedio que luchar por la candidatura; misma que le fue cortada desde el tallo por ese nivel de desconfianza, envidia y ambición que los corroe a todos.

EL PLC TAMBIÉN TROPIEZA

Con Arnoldo Alemán siempre con las riendas del partido, algunos “correligionarios” que “volvieron al redil” esperaban, animados por las encuestas que los ubican encima del PLI, que el PLC renaciera como el fénix.

Sin embargo, la postulación del doctor Noel Vidaurre, en lugar de lucir como una alternativa de solidez, vino a desnudar la realidad del PLC desde hace más de 10 años. Que solo se elige a alguien pero si es con vastos condicionamientos que no permiten que el candidato tome decisiones.

Así Vidaurre renunció y dejó la posición vacante, con un Miguel Rosales que pensaba saltar del escalafón vicepresidencial hasta ser la cara que apareciera en las boletas. Pero no.

De repente regresó Maximino Rodríguez, una vez jefe de la bancada del PLC en la Asamblea Nacional, quien antes de las elecciones de 2011 repudió y expulsó de su corazón a Arnoldo Alemán.

Después de varios años tratando de tomar el manejo del PLI, Rodríguez vuelve al PLC como candidato presidencial y seguramente aceptando todo lo que Alemán decida. Lo que fue la justificación de Vidaurre para “bajarse del caballo”: que en ese partido habría candidatos amigos y familiares de Alemán. Hay que preguntarle a Maximino cuántos de sus familiares y amigos competirán.

LOS DEMÁS NO HACEN BULLA

Poco se ha escuchado desde hace semanas sobre el Movimiento Liberal que creó Wilfredo Navarro. Aunque el actual diputado ha expresado que se vienen grandes sorpresas en los próximos meses.

Mucho menos de los partidos Conservador, ALN y otros que el PLI diseñó para no aparentar tanta soledad. Lo garantizado es que todos está buscando “hacer la fuerza” para competir y no perder los curules que mantendrán al menos sus siglas vivas.

El escenario, por el contrario, para Nicaragua es benévolo. La prueba más fehaciente de tal afirmación está en el caudal de nuevas empresas que abren sus puertas cada semana.

En entrevistas con algunos colegas hemos llegado a la conclusión que este año electoral es atípico: que los inversionistas no temen cambios radicales en la conducción gubernamental del país y que por eso no dejan de confiar y depositar su plata en sus proyectos de desarrollo económico y generación de empleos.

El panorama es tan claro como el agua; con una oposición atrincherada y esperando refuerzos luego de mil plegarias y un partido de gobierno blindado y con soldados robustos y con muchísima agua.