Aunque la Tierra tiemble debemos de cantar

Opinión: 02/06/2016

Aunque la Tierra tiemble debemos de cantar

Autor: Nicaragua905

Rev. Miguel Ángel Casco

Así como un ave canta aunque la rama cruja, los cristianos creyentes en el Dios de la vida aunque la tierra tiemble debemos de cantar. El ave confía en sus alas, aunque el viento sople fuerte y la rama se quiebre el ave sabe que ante esa circunstancia puede volar y no perecer. De igual manera el cristiano sabe y confía que “el que habita al abrigo del Altísimo morara seguro bajo la sombra del Omnipotente”.

En las últimas horas el suelo nicaragüense se ha movido en varias direcciones producto de temblores perceptibles por su intensidad y magnitud. De inmediato se ha activado el plan de prevención que el gobierno mantiene dentro de sus prioridades, acompañado de los llamados hechos por la compañera Rosario Murillo a mantener la calma, a la prevención, a estar alertas ante cualquier emergencia.

En su Palabra el Dios Yahvé nos dice: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra”( Salmos 46:10), porque “ Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, Que no se mueve, sino que permanece para siempre” ( Salmos 125:1). Es con esa confianza en Dios que junto a las medidas de prevención orientadas oportunamente por el gobierno debemos de enfrentar en fe y con fe cualquier emergencia que se nos presente.

Llamo a que pongamos a prueba nuestra fe en el Dios de la vida, la que nos impulsa no solo a creer en Dios, sino a creerle a Dios. Invoquemos su nombre con fe y atendamos disciplinadamente todas las orientaciones emanadas por el gobierno. Le invito a leer íntegramente al Salmo 46 y a poner en práctica el grado de fe que tengamos aunque la misma sea del tamaño de un granito de mostaza

Salmos 46: Dios es nuestro amparo y fortaleza

“Dios es nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;

3 Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah

4 Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,
El santuario de las moradas del Altísimo.

5 Dios está en medio de ella; no será conmovida.
Dios la ayudará al clarear la mañana.

6 Bramaron las naciones, titubearon los reinos;
Dio él su voz, se derritió la tierra.

7 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

8 Venid, ved las obras de Jehová,
Que ha puesto asolamientos en la tierra.

9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.
Que quiebra el arco, corta la lanza,
Y quema los carros en el fuego.

10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

11 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah”

Rvdo. Miguel Ángel Casco González
Presidente de la Coordinadora Evangélica-CEPRES y de la Comunidad de Fe