La milpa de nuestra cultura Judeo-Cristiana: Democracia Social

Opinión: 23/09/2016

La milpa de nuestra cultura Judeo-Cristiana: Democracia Social

Autor: Nicaragua905

Edwin Sánchez

I

La conmemoración de la Santa Biblia no es un ritual más. Es que estamos no ante un libro cualquiera o un simple compendio de leyes pasajeras. Es la Palabra de Dios en el Siglo XXI. Es inmutable, aunque los calendarios sigan su curso y algunos efímeros su propio discurso.

Sobre esta obra, escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo, se edifica no solo nuestra fe, sino nuestra sociedad misma y el mundo Occidental en el cual surgimos como nación. Pertenecemos a la cultura Judeo – Cristiana, porque nuestras raíces están en Israel, con la redención de Nuestro Señor Jesucristo.

No son los filósofos de la Grecia Clásica, ni los monumentos verbales de Homero y los grandes trágicos del mundo helénico de donde se nutre el ser nicaragüense, sino en los profetas y apóstoles hebreos; lo cual no quiere decir que desconozca a aquéllos. Es que nuestro pensamiento proviene del Altísimo, al menos en sus formas eclesiásticas acá conocidas.

La extensión rápida de parroquias católicas, con todo lo que significó la Conquista y colonización española y cuatro siglos más tarde la incursión del protestantismo, favorecen esta inclinación hacia la maravillas de la devoción sincera, más que a las filosofías huecas.

Para lo que ha sufrido nuestro país con guerras, repetidas ocupaciones extranjeras, agresiones militares, el brutal bloqueo económico de Ronald Reagan, las calamidades y terremotos, la resiliencia del pueblo a través de la historia nos indica que sus creencias sustantivas lo han sostenido para bregar hacia adelante, nunca hacia atrás. Y no es gracias a Sócrates, Platón y Aristóteles.

El cristianismo avanza según los signos de los tiempos, aunque ello no sea del todo comprendido por algún sector hiperconservador. Es en la Biblia que encontramos las fuentes nutricias de la solidaridad: es el Buen Samaritano que ahora se aprecia, como nunca antes, en la atención a nuestro pueblo en Nagarote, Mateare, La Paz Centro o las comunidades aledañas al volcán El Chonco, cuando sufren alteraciones telúricas.

El amor al prójimo y la paz son estandarte de lo grande que puede ser el hombre y la mujer devotos, a pesar de las miserias humanas que existan.

II

Que una administración como el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional sintetice su programática con el lema Cristiano, Socialista, Solidario es lo que naturalmente corresponde a una sociedad como la nuestra.

En el Antiguo Testamento localizamos, por ejemplo “Nunca dejará de haber necesitados en la tierra, y por eso yo te mando que seas generoso con aquellos compatriotas tuyos que sufran pobreza y miseria en tu país” (Deuteronomio 15:11).

Y en el Nuevo Pacto, “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?” (1 Juan 3:17).

Muy cierto es que tampoco fueron los clásicos del marxismo los que infundieron valor, compromiso y praxis a los que en determinado momento se integraron al Frente Sandinista.

Al margen de que parte de su dirigencia se decantara por el marxismo-leninismo, algunos desgraciadamente dogmáticos y otros más inteligentes, fue el espíritu cristiano que involucró a tantas juventudes a irse a la clandestinidad o la guerrilla.

Cuando el Frente Sandinista en esta etapa de la Revolución enfatiza la fe cristiana no es antojadizo, mucho menos que recurra a una innecesaria manipulación religiosa. Es que el origen de su militancia, del pueblo mismo, es Judeo-Cristiano. Por sus frutos se conoce el árbol.

Ese es el ADN del Frente Sandinista que se manifiesta en el Plan Techo, Usura Cero, el modelo de alianza, consenso y diálogo con empresarios y trabajadores, y los esfuerzos por reducir la pobreza, de ahí que las distintas encuestas puntualizan un apoyo mayoritario que lo colocan en una insuperable posición ante las próximas elecciones.

La minoría carente de sensibilidad cristiana arremete contra la Democracia Social –los programas socioproductivos– por el esfuerzo de poner en práctica en el terreno económico los valores cristianos, vale decir, morales.

El Papa Juan XXIII en su encíclica Mater et Magistra (1961), hizo referencia a las adelantadas posiciones de León XIII, que ahora la maledicencia lo etiquetaría como “populista”, al cuestionar el capitalismo atroz:

“Como es sabido, por aquel entonces la concepción del mundo económico que mayor difusión teórica y vigencia práctica había alcanzado era una concepción que lo atribuía absolutamente todo a las fuerzas necesarias de la naturaleza y negaba, por tanto, la relación entre las leyes morales y las leyes económicas”.

¿Qué ha hecho la dirigencia sandinista para alcanzar el favor multitudinario? Lo contrario a los 16 años neoliberales, cuando los gobiernos –iglesieros de primera banca– colocaron la economía al servicio del lucro excesivo de las “fuerzas ciegas del mercado”, la privatización de los bienes públicos y la política de arca abierta del famoso “Estado Facilitador”, todo lo que León XIII y Juan XXIII precisamente habían condenado:

“La única ley suprema reguladora de las relaciones económicas entre los hombres es la libre e ilimitada competencia. Intereses del capital, precios de las mercancías y de los servicios, beneficios y salarios han de determinarse necesariamente, de modo casi mecánico, por virtud exclusiva de las leyes del mercado”.

Juan XXIII criticó que dentro de ese inhumano sistema, “El poder público debe abstenerse sobre todo de cualquier intervención en el campo económico”. Además, “En el mundo económico de aquel entonces se consideraba legítimo el imperio del más fuerte y dominaba completamente en el terreno de las relaciones comerciales. De este modo, el orden económico quedó radicalmente perturbado”.

Ahora que el Estado es facilitador de la solidaridad cristiana y no del capitalismo crudo y despiadado, esos remanentes del pasado sin Dios, despotrican contra lo que se hace por los más desfavorecidos.

Reconocer la mano del Creador es básico para impulsar a un país. La intelectual sandinista Rosario Murillo proclamó recientemente “Cómo nos sentimos de conmovidos y de agradecidos a Dios por todo lo que nos da”.

Y el Altísimo habla también desde los niños y los jóvenes como Moisés Ramos, de Jinotepe, miembro del Coro Juvenil. Él pronunció estas palabras dirigidas al comandante Ortega y la candidata a Vicepresidente, no en cualquier día, sino en el contexto especial de las celebraciones patrias:

“Dios tiene un propósito para usted (Daniel). Dice la Biblia que Dios toma Reyes, y Él quita Reyes, y si usted está al mando de Nicaragua es porque usted va a hacer algo grande para Nicaragua. Y usted (Rosario) como la mano derecha de él, ustedes van a llevar a este Pueblo de Nicaragua a un lugar alto”.