Nueve consejos importantes para tener el mejor sexo de tu vida

Sexualidad: 20/01/2017

Nueve consejos importantes para tener el mejor sexo de tu vida

Autor: Monitoreo

El sexo es algo que aunque mucha gente no lo crea, a veces, muchas veces, pasa a tener un primer plano en nuestras vidas. Pero, no todos los consejos que se cuentan por ahí son buenos o válidos… Haz caso solo a opiniones expertas, y por supuesto, a lo que sientes por dentro, no hagas caso a las demás pamplinas. Aquí, de echo, te muestro los 10 consejos para tener el mejor sexo de tu vida.

El sexo será lo que tu quieras:

En primer lugar, ten en claro que el sexo puede ser lo que tú quieras que sea. Si solo les divierte darse sexo oral, masturbarse, besarse o lo que sea, no se obliguen a hacer nada más. Haz lo que te divierta. El sexo no es trabajo. Hacer cosas que no te apetecen en un momento determinado no es un buen sexo.
El sexo se debe practicar porque a uno le plazca, por placer, pero, si algo no te da placer, no será sexo. Así que, haz solo y únicamente lo que te apetezca sin que nadie te coaccione, hay mucha variedad para elegir, no siempre hacer las mismas cosas las cuales pueden llegar a aburrir.

Actúa con entusiasmo:

Comprométete. No me refiero a que hagas algo que no desees, pero si ambos están de acuerdo en tener sexo, háganlo al 100%. Mírense a los ojos, piensen en el cuerpo de su pareja, lo que les gusta, verbalicen sus deseos, entréguense completamente. Tener la cabeza en otra parte o no participar de forma activa es totalmente distinto a estar presente en lo que estás haciendo, es más sencillo de lo que parece. Además, te resultará mucho más placentero. La concentración es otro factor muy importante.

No pienses en el sexo como un toma y daca:

No uses al sexo como un beneficio que puede negociarse o canjearse (si lavas los platos, te hago sexo oral. O si me das sexo oral, yo te lo doy a tí). Aunque se trate de una relación ocasional, el sexo es divertido y, a veces, esclarecedor. Aún más si estás en una relación. Cuando comienza a depender de otra cosa, el acto sexual se degrada.

El sexo es algo que tiene que surgir porque apetezca a las dos partes (o más). Si a una de las personas no le apetece, el sexo ya no es lo mismo, no se debería de practicar. Y cuando apetece… hay que involucrarse de lleno en ello.

Fundamental:

El sexo no tiene que tener penetración, sin importar tu orientación sexual. Si por alguna razón no disfrutas la penetración, no sientas que no puedes disfrutar del sexo ni satisfacer a tu pareja. Hay MUCHAS otras cosas que puedes hacer que no involucran penetración y que todos pueden disfrutar. Además, está totalmente permitido tocarte durante el sexo (con tu mano, un juguete sexual o lo que sea). La estimulación clitoridiana durante la penetración es genial, así que supera tu timidez y consigue un vibrador diseñado para estimular el clítoris.

Orgasmos:

Otra cosa que deberías de saber es que no tienes porqué presionarte por tener un orgasmo. Si pasa, pasa y punto. Y si no, ya será la próxima vez. El mejor consejo que me dieron es no tener objetivos, como que debes acabar o que el sexo debe ser con penetración. ¡El único objetivo en el sexo es sentirse bien y divertirse mientras lo haces!

Lo peor de todo es presionarte con los orgasmos. Si te presionas para tener un orgasmo, lo más probable es que acabes no teniéndolo debido a que no tienes la cabeza centrada en lo que la tienes que tener. Tienes que evadirte y no pensar en nada. No te presiones.

Partes concretas:

Si tu pareja tiene un clítoris, encuéntralo y asegúrate de que reciba mucha atención. ¡Las probabilidades de que una persona con vagina llegue al orgasmo estrictamente por penetración son muy escasas! Y está bien que así sea. ¡Tócate durante la penetración, haz mucho juego previo, lo que sea! Pero, como no puede ser de otra manera, no te olvides de las partes del hombre, es decir, de las bolas. Tócalas durante la penetración o el sexo oral, aunque creas que no, puede llegar a ser muy agradable.

La técnica:

La técnica es una de las cosas más importantes a la hora de practicar el sexo. No hagas siempre lo mismo. Estate presente y ajusta tu técnica según la ocasión. Concéntrate en conocer lo que le gusta al otro (la parte derecha de su cuello, o ese movimiento de lengua que la vuelve loca) antes de la penetración. Hacen que al llegar a su clímax, la experiencia sea mucho más intensa, tanto física como psicológicamente.

Ruidos:

Los ruidos incómodos son comunes. Supéralos. La primer flatulencia vaginal con tu pareja es la peor, y te sentirás mucho mejor si, en lugar de detenerte y sentirte avergonzada, continúas con lo que estabas haciendo. Por otro lado, si tu pareja hace un sonido o algo que los avergüence, lo mejor es ignorarlo y seguir adelante. Aunque si es verdad que a veces no queda más remedio y se pierde la atención.

Higiene y lubricante:

Tomate un momento para asegurarte que no tienes pedazos de papel higiénico ahí abajo. Y asegúrate de limpiarte y lavarte bien. A nadie le gusta estar listo para lamerte entero y encontrarse una sorpresa pegada a los pelos de tus testículos. Qué desagradable sería, ¿verdad?

Y también, como no puede ser de otra manera… ¡Usa lubricante! No solo ayuda tu lubricación y la de tu pareja, también puede facilitar que intenten nuevas posiciones o juguetes. Esto puede ayudarte a descubrir lo que te gusta y lo que no te gusta.