El peligro de los hisopos

Salud: 12/05/2017

El peligro de los hisopos

Autor: Jeryka Flores

Desde hace décadas algunas cajas de hisopos advierten específicamente que no deben insertarse en el canal auditivo, pero todo el mundo sabe, y más los médicos, que la mayoría de la gente ignora ese aviso.

Pero además de lesiones en los oídos, usar hisopos puede aumentar el riesgo de que se cree un tapón de cerúmen, al empujar la cera hacia el interior del conducto auditivo. Muchas personas creen que la cera del oído es algo sucio, desagradable o innecesario y se limpia los oídos regularmente. Pero la cera está ahí por un motivo y si la retiramos estamos interfiriendo con un proceso natural y necesario de nuestro cuerpo.

La suciedad, el polvo y otras materias pequeñas se pegan al cerúmen del oído, cuya función es evitar precisamente que se adentren por el canal auditivo. De una manera natural y continuada el oído se va autolimpiando desde adentro hacia afuera.

Al masticar, mover la mandíbula y con el nacimiento de piel nueva en el canal auditivo la cera vieja del oído es empujada hacia afuera, y después se descascarilla o cae durante el baño o ducha habitual.

Por eso se les recomienda no limpiarse excesivamente el oído para no causar una irritación de la piel del canal auditivo ni aumentar la acumulación de cera, no introducir en el oído nada que sea más pequeño que el codo: ni hisopo, ni llaves, ni palillos, ni pinzas, ni clips.

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