Deportes: 27/09/2017

La esencia no viene en barriles

Autor: Gerald Dávila Rivas

La esencia no viene en barriles las mejores vienen en frascos pequeños dicta un viejo refrán, esa afirmación es lo suficientemente categórica para no subestimar a nadie, en el deporte el biotipo de atleta de gran estatura es el paradigma establecido para vaticinar el futuro y  sacar conclusiones , pero que pasa cuando deportistas como José Altuve, Lionel Messi y Román “Chocolatito” González cortan de un tajo tales parametros que sirven nada más para prejuiciar la capacidad de cualquier ser humano de demostrar sus habilidades.

Altuve fue rechazado en 2005 por la organización de los Astros en Venezuela, regresó un año después y obtuvo la misma respuesta, entonces su contestación fue la siguiente: “Si Omar Vizquel y Pedroia lo lograron yo también”, esas palabras y el desempeño mostrado frente a los scouts fue suficiente para que Houston confiara en el pequeño pelotero que este año se  embolsará su tercer título de bateo en las últimas cuatro temporadas ¿a cuántos dejo mal parado José? promedio ofensivo de .348 con 199 imparables entre ellos (38 dobles, 4 triples y 24 jonrones)  remolca 81 carreras y estafa 32 colchonetas, números suficientes para ser el más valioso de la temporada sin objeción alguna.

Lionel Messi también tuvo que vencer obstáculos para triunfar precisamente por la bendita estatura, pues de pequeño le detectaron déficit parcial de crecimiento que le hubiese impedido ser jugador profesional.  El pequeño atravesó una odisea, emigró a España para vencer su problema de salud y la historia ya la conocemos; cinco balones de oro y de lejos el mejor jugador del planeta venerado por  los aduladores de un deporte tan apasionante como el futbol. “La pulga” no lo consideran  profeta en su tierra, pero ni ganando ese mundial que le exigen le podrán restar méritos,  porque muy adentro todos los que alguna vez han pisado una cancha  saben que Messi es el mejor jugador que alguna vez ha existido.

En el boxeo los pesos pequeños son vistos con desdén e indiferencia, no son el tipo de peladores que generan el negocio, pero el diminuto y destructivo gladiador pinolero Román “Chocolatito” González  se dio el lujo de subir al pináculo gracias a la excelsa calidad que demostró arriba del ring. El nicaragüense enamoró a propios y extraños llevando  a la categoría de los pequeños a una dimensión jamás imaginada. González entró a la historia llevando  peleas estelares  en funciones de pagar por ver, también demostró tener mayor calidad que un cumulo de paquetes sobrevalorados considerados como las vacas sagradas del pugilismo, lástima que sean poco consecuente los especialistas en boxeo,  es imperdonable que “Chocolatito” esté fuera de los 10 mejores y Kovalev prevalezca  en el ranking.

Altuve es el más pequeño en estatura de todo el beisbol, pero su calidad ha cortada las distancias respecto a sus competidores. Messi es la máxima expresión del talento en una cancha de futbol y “Chocolatito” ya no es el número uno de los mejores libra por libra por sus dos derrotas,  en el boxeo los prejuicios son mayúsculos y están a flor de piel, además la gente del boxeo veía con malos ojos que el nicaragüense reinará en un deporte tradicionalmente dominado por peleadores de peso welter hacia arriba. Pero , sin importar lo que se diga o especule estos deportistas han impuesto precedentes imborrables, la estatura no es ni será una excusa que condene a nadie, el talento  es lo que cuenta, al final la esencia no viene en barriles.